Para el propietario, la renta de bienes inmuebles es una de las mejores alternativas en Guatemala para preparar una digna jubilación a cualquier edad y consolidar una adecuada planeación patrimonial, pues ofrece la posibilidad de percibir un ingreso mensual con pocas exigencias a cambio, todo ello con un respaldo sólido (el bien inmueble de su propiedad) que, con el paso del tiempo, en la mayoría de casos aumentará de valor, gracias a la plusvalía, características que hacen de esta figura una atractiva opción de inversión, frente a otras en las que, por el contrario, su capital puede verse expuesto a los efectos de devaluación de la moneda.
Para el inquilino, la renta permite un acceso inmediato al bien inmueble que requiere en el momento para suplir su necesidad de vivienda o de una sede para su actividad comercial, sin descapitalizarse, pudiendo disponer de los fondos que de otra forma hubiera tenido que invertir en el inmueble para, por ejemplo, amueblar y decorar su vivienda o bien, invertir en la mejor imagen para su empresa, adquirir un inventario inicial idóneo y disponer de un respaldo económico para el pago de los salarios y otros gastos de su negocio.
Asimismo, tomar en alquiler una propiedad tiene otra ventaja muy importante: con relativa facilidad puede disponerse de un traslado hacia otro inmueble, según las necesidades del momento:
Cuando la propiedad se renta para vivienda, permite la posibilidad de vivir siempre en un lugar cercano al trabajo o al colegio de los niños (aunque ambos cambien una o varias veces de lugar), buscar una casa más grande o con un jardín cuando la familia crece o una casa más pequeña y de un nivel para la vejez; y,
Cuando la propiedad se renta para actividades comerciales, le permite abrir una o varias sucursales, establecer su punto de venta donde sus clientes más lo necesitan y no donde lo tienen que ir a buscar o, simplemente, trasladar su sede al edificio que está “de moda”.